Especialista en adolescentes

Terapia Infanto-Juvenil

Los niños, adolescentes y jóvenes también sufren estrés, ansiedad, depresión, duelo, trauma, violencia y abusos. Ofrezco un espacio especializado, adaptado a su lenguaje y realidad, con técnicas específicas: EMDR para menores, TCC y Caja de Arena.

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Recursos terapéuticos para jóvenes utilizados en la consulta de Gabriela Estévez Gil
La diferencia

¿Por qué una terapia especializada para jóvenes?

Los jóvenes y adolescentes no son "adultos pequeños". Se encuentran en una etapa de desarrollo único, con cambios neurológicos, emocionales, identitarios y relacionales que no tienen equivalente en la vida adulta. Una terapia efectiva para este grupo de edad requiere no solo conocimientos clínicos, sino también un profundo entendimiento de su mundo, su lenguaje, sus preocupaciones y sus formas de relacionarse.

Mi formación específica en psicología del desarrollo y en técnicas adaptadas para jóvenes —incluyendo el EMDR adaptado para menores y la terapia con caja de arena— me permite ofrecer un acompañamiento genuinamente ajustado a las necesidades de cada joven, sin utilizar los mismos protocolos diseñados para adultos.

El vínculo terapéutico con un adolescente se construye de forma diferente: requiere más tiempo, más informalidad inicial y una especial atención a la confidencialidad. El joven debe poder confiar en que el espacio terapéutico es suyo, sin sentir que es una extensión del control de los adultos.

Áreas de trabajo

Problemas frecuentes en jóvenes y adolescentes

Libros terapéuticos sobre emociones para niños y adolescentes

Ansiedad y estrés escolar

Miedo a los exámenes, perfeccionismo, presión académica, ansiedad social y dificultades en el entorno educativo.

Acoso escolar (bullying)

Procesamiento del impacto emocional del acoso, reconstrucción de la autoestima y desarrollo de recursos de afrontamiento.

Trauma y experiencias difíciles

Separación parental conflictiva, pérdidas, accidentes, abuso u otras experiencias que han generado un impacto emocional significativo.

Baja autoestima e identidad

Dificultades con la autoimagen, el sentido de identidad, la aceptación personal y el lugar en el grupo de iguales.

Problemas relacionales

Conflictos con amigos o pareja, dificultades sociales, soledad o problemas de comunicación con la familia.

Estado de ánimo bajo y tristeza

Síntomas depresivos, apatía, pérdida de motivación o dificultades para disfrutar de actividades habituales.

Conductas de riesgo o autolesiones

Evaluación y trabajo terapéutico de conductas que indican un malestar emocional profundo que necesita atención.

Dificultades de atención (TDAH)

Apoyo terapéutico para el manejo del TDAH, la gestión emocional y el desarrollo de estrategias de organización.

Técnica especializada

EMDR adaptado para jóvenes

El EMDR, además de ser altamente efectivo para adultos con trauma, tiene protocolos específicamente adaptados para niños y adolescentes. Estas adaptaciones tienen en cuenta el desarrollo cognitivo y emocional de cada etapa, utilizando recursos más concretos, visuales y creativos para facilitar el procesamiento.

En jóvenes, el EMDR puede combinarse con otras técnicas expresivas como la caja de arena o el dibujo, lo que resulta especialmente útil cuando el joven tiene dificultades para verbalizar su experiencia.

Los resultados pueden ser incluso más rápidos que en adultos, ya que el cerebro adolescente tiene una neuroplasticidad mayor y puede integrar los cambios con más facilidad.

Beneficios del EMDR en jóvenes

Procesamiento de experiencias traumáticas sin necesidad de hablar extensamente sobre ellas
Reducción rápida de síntomas de ansiedad postraumática
Mejora de la autoestima y la imagen personal
Reducción de pesadillas y reviviscencias
Mejora del rendimiento escolar al liberar bloqueos emocionales
Protocolo flexible y adaptable a cada joven

Una nota para las familias

En la terapia con menores, la implicación familiar es importante. Sin embargo, la confidencialidad del joven debe ser respetada para que el proceso terapéutico sea genuinamente eficaz. El equilibrio entre confidencialidad y coordinación familiar es algo que trabajamos con cuidado desde el principio.

El proceso habitual incluye una primera sesión de evaluación con los padres o tutores, sesiones individuales con el joven (que son confidenciales, salvo situaciones de riesgo), y sesiones periódicas de seguimiento con la familia para orientar sobre cómo apoyar el proceso en casa.

Si tienes dudas sobre cómo funciona la terapia con tu hijo o hija, no dudes en contactarme. Estaré encantada de explicarte el proceso con detalle.

Tu hijo merece apoyo. Nosotros te ayudamos.

Si ves que tu hijo o hija está pasando por un momento difícil, da el primer paso.

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